LA DIVISIÓN

Juan CristinaHabían sido años conflictivos, todos los recordamos enfrentados muchas veces. Parecían cosas de fondo, pero en el fondo eran cosas personales. Algo tan personal como la sucesión para uno y el devenir para el otro. El legado contra el destino. Título de película donde nosotros éramos los actores de reparto.

2015 los encontró unidos la mayor parte del año. La campaña llena de zonas turbias junto a malas opciones que terminaron con los candidatos elegidos. Y allí fue a aportar su granito de arena o su camionada, porque hay que decir que nunca, en 8 años de elogiar a Néstor y a Cristina se lo vio tan integrado con ese equipo presidenciable como el de Daniel.

Su compromiso parecía total. Las políticas del movimiento nacional y popular que ahora encarnaba Scioli habían logrado objetivos que tenían que prolongarse a través de su elección como Presidente. Macri. No, Macri no debía ganar. Macri malo.

Sin embargo hubo un ligero punto de quiebre inicial. Al final de la campaña hacia octubre, en un viaje de Juan Manuel a los EEUU, lugar donde este construye alianzas con visión estratégica, explicó que, a su entender, había que negociar con los Fondos Buitres. ¿Qué quiso hacer, m8644_Urtubey_Macri_Morales_Massa_quiebre_Kinar la base electoral de un sector que había visto en la intransigencia ante el Juez Griessa un refugio a los nacionalismos? ¿Sembrar dudas sobre la capacidad de Daniel para resistir las presiones de los acreedores? ¿Cómo alguien, que ya asomaba como futuro Canciller de un posible futuro Gobierno anticipaba el abandono de uno de los baluartes de la administración que querían continuar?

El candidato levantó el guante y lo desautorizó. De enviado especial pasó a Compañero Gobernador. Dolió. Se dejó de ver a Juan Manuel con Karina en los actos, salvo en los más relevantes. Después fue todo silencio. En Salta el triunfo del peronismo fue apabullante, pero Córdoba y Buenos Aires nos hicieron “caer” en la nueva administración. A apretar el cinturón.

10 de diciembre y discurso exaltado nos brinda la primer señal. La nuestra será una oposición constructiva, nada de palos en la rueda, o algo así. Y allí comienza la división. Las elecciones legislativas en Salta ese año nos aportaron 4 Diputados Nacionales, Javier David y Pablo Kosiner por el FPV, Nanni por Cambiemos y Olmedo que juega su propio partido a la derecha del mundo. Estos se agregaban a Evita Isa del FPV, Durand Cornejo de Cambiemos y López del PO.

Se suponía que 3 diputados por Salta formaban parte del FPV pero rápidamente, ante los vientos que escoraban la nave nacional y popular, la “oposición constructiva” del discurso anterior nos mostró su real dimensión creando la bancada “Justicialista” y apoyando, aclaremos que en ambas Cámaras, a políticas de Cambiemos.

Fondos Buitres y autorización para la toma de deuda externa en valores impensables hace meses, el blanqueo de evasores, la modificación de las condiciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, jueces que apoyarán el 2×1, tarifazos rompe empresas y quiebra familias, entre otras leyes anti peronistas y por lo tanto antipopulares. Lo que no se apoyó explícitamente lo fue tácitamente.

Acompañar al Presidente en su visita, triste, al Papa Francisco, formó parte de esta mutación de Karina por Juliana. Las expresiones de apoyo al gobierno nacional y sus políticas son permanentes y mientras se sostiene que estamos en el rumbo “acertado” el pueblo sufre. Ya no alcanza con la herencia recibida, ahora cosechan sus propias mieses y estas son muy malas.

Y así llegamos a 2017 en Salta con una elección legislativa en ciernes y un pueblo que mira a sus candidatos y no encuentra a ninguno. Pero peor aún, los dirigentes se encuentran con dificultades para conducir con orientaciones que pasan de ser oportunistas a ser suicidas o bipolares. Y para colmo las justifican.

Y entonces vienen los cuestionamientos y la afirmación. Los peronistas, viejos y nuevos, se miran entre sí, curtidos de tantas luchas, tanta tiza y carbón, pegatinas y pintadas, tanta mística desde el legendario Braden o Perón y se dicen, “Esto no somos nosotros, puede haber pícaros, atorrantes, ventajeros pero esta traición acomodaticia, donde las banderas del partido son pisoteadas para mantenernos en la pulseada nos hace ruido, nos jode.” No se trata pa9114-presentan-el-frente-popular-para-la-victoria.jpgra nada de una mirada nostálgica del peronismo. El peronismo se modernizó todo lo que sus dirigentes le permitieron. Pero fundamentalmente está apoyado sobre principios social cristianos que han recuperado vigencia de la mano de pensadores del impacto del Papa Francisco.

Y un grupo se le planta al Gobernador de Salta y le dice, queremos seguir siendo peronistas y militar la causa nacional y popular. No entendemos su desviación hacia la derecha financiera y especulativa que nos deja a todos fuera de la comunidad. Se acuerdan, dirigentes del PJ, de la Comunidad Organizada, queremos volver a esa y no vamos en ese camino. Porque decenas de militantes  y centenas de dirigentes barriales, los pueden mirar a los ojos y decirles que los han traicionado una y mil veces, por su propia supervivencia, por su propio ego, por su propia codicia. Pero allí están los medios para decirnos que los partidos políticos no sirven para nada, que no representan a nada, pero claro, si lo dicen sus propios presidentes.

 

Y ahí se vino la división, que más que separarse fue mantener el rumbo, asir el timón a dos manos, a cuatro manos, a seis manos, de compañeras y compañeros de tantas batallas y aguantar el rumbo que la historia ha marcado como la correcta. La de la defensa de los más humildes, de una sociedad más justa, equilibrada e inclusiva en una Nación orgullosa. Una sociedad donde haya trabajo. Mantener el rumbo que, sin la menor duda, dejará en evidencia que los transformados son ellos.

 

Lo que al principio de esta historia parecía un conflicto de intereses entre quienes querían tener al poder nacional, hoy queda claro que la división trata de un conflicto de posiciones entre quienes quieren una sociedad para unos pocos y quienes queremos un pueblo feliz.

Los dados ruedan.

LOS DOCENTES EN CUESTIÓN. ¿SOLO LOS DOCENTES?

Macri-Bullrich30-03-2017

Hace más de un mes que no puedo escribir un artículo. La sucesión de acontecimientos es tal que se hace difícil solo recordarlos y cuando uno decide sentarse con una idea, otro anuncio, un nuevo hecho, desactualiza lo bocetado en la cabeza y a uno se le caen las manos frente al teclado. La hoja en blanco.

Ha sido un mes para el asombro.

Pero ¿Qué pasó? La Argentina es uno de los pocos países en el mundo que tienen educación pública gratuita en todos sus niveles. Incluso se cuenta con institutos de excelencia bajo esta modalidad lo que hace de nuestro país mieAtomombro de un selecto grupo de naciones.

En términos generales ese sistema educativo es el que nos ha permitido, desde hace
décadas, formar parte del conjunto de países que investigan y desarrollan lo infinitamente chiquito, las naciones nucleares. No son muchas, no se vayan a creer.

También ha permitSatelite argentinoido ingresar a la otra escala, los países que investigan y se proyectan hacia lo infinitamente grande, el espacio, y científicos, técnicos y trabajadores argentinos, surgidos de esa educación pública, en general de administración pública, han colocado satélites en órbita, que no es tirar un cohete y ¡YA!.
En el medio de estos dos tamaños también tenemos grandes realizaciones, como la industria metal mecánica alrededor de la producción agrícola, la siembra directa y sus equipamientos con desarrollo nacional copiado en todo el mundo. Un complejo alimenticio que con ARCOR a la cabeza alcanza escala global. O TECHINT con sus caños sin costuras compitiendo en todo el mundo y no quiero aburrir con cientos de ejemplos.

En materia de productos ubicuos, tenemos las empresas de internet que han tomado la web por asalto. No son demasiadas pero nuevamente, si consideramos que esto se da en contextos económicos adversos es notable. Patagon.com hizo punta hace años pero le siguieron Mercado Libre, Despegar y otras menos glamorosas pero que dan ganancias. Cada una de estas fue impulsada por egresados argentinos de esa misma educación pública con diferentes tipos de gestión.

Entonces ¿por qué insistimos en castigar a nuestra educación pública con tanta saña?

Uno puede hablar de los nobeles, pero siempre puede haber personalidades excepcionales que se destaquen a pesar de y no gracias a, un sistema educativo. Pero cuando uno comienza a encontrar decenas o centenas de científicos afincados en todo el orbe se tiene que preguntar si el sistema es tan malo como se pregona.

Pero si no es tan malo, ¿por qué dicen que es tan malo? Paradojas.

Los licenciados en ciencias de la educación deben estar allí explicando los resultados del Aprender. Los primeros le echan la culpa al propio instrumento. Algunos dicen claramente que el problema es la educación impartida. Otros muy simplistas nos aclaran que como los privados tienen más horas de clase hacen la diferencia ahí y proponen los horarios extendidos. O que no hacen huelgas (cómo les gusta esta explicación a los liberales) y proponen privatizarlos. Estos no comparan con el sistema de los EEUU, uno de los peores en materia de inclusión social de los países del G20. Todos concuerdan con que es un problema de largo plazo, pero las propuestas que comienzan a aparecer son las de cambiarlo todo de nuevo. Otro corto plazo. Alguna nueva Ley Federal de Educación para negociar los paquetes de formación importados.

A mí me gustaría introducir una reflexión, un planteo a ser tomado en cuenta. Y parte de una pregunta muy sencilla: ¿a quienes se evalúa hoy? Es decir la película más que la foto.

Los niños de los últimos 10 años, en la educación, ¿tienen todos los mismos puntos de partida?

Yo pienso que es necesario considerar esa hipótesis de trabajo. Si las políticas de logo AUHinclusión, como el AUH, han tenido por efecto la incorporación de importantes sectores de la población a la educación pública, población que por origen socio económico formaba parte de los llamados sectores en riesgo, al borde de la malnutrición. ¿Qué impacto tiene esta variable en la evaluación efectuada? ¿Cómo se vería reflejado este factor 10 años después, a los 15 años de edad? Me explico, si incorporamos un 10% o 15% de niños al sistema educativo, provenientes de condiciones sociales y económicas muy complicadas, ¿pudo afectar esto el resultado de la evaluación?

DSC_1629-2Me refiero a eso que el Dr. Albino de Fundación CONIN explica tan enfáticamente, sus cerebros no han recibido la misma alimentación en los primeros años de vida. ¿Y entonces?

Abel AlbinoLas políticas de inclusión cortan, como una guillotina una resma de papel de colores, al grupo social atendido marcando un antes y un después en cada cohorte. Si una familia en condición de riesgo  tiene 2 hijos de 2 y 5 años y un embarazo en marcha, la mejora en controles sanitarios, vacunas, alimentación y escolarización, impacta sobre cada uno de los niños beneficiados de manera diferente. El mayor (5 años) podría ya estar comprometido y solo se podría paliar su situación, el segundo tiene chances de recuperar algo del tiempo y de su “cableado cerebral” diría Albino y claramente el niño por nacer tendrá más posibilidades de incorporarse con “normalidad” a las cohortes provenientes de otros sectores socio económicos. Si esto es importante en cantidad como para modificar una evaluación de rendimiento pedagógico 5 o 10 años después, forma parte de la tarea del investigador resolverlo.cheklist

Lo que es importante es entender que no se trata de la evaluación. Una evaluación es
como el termómetro o el dato de la inflación, son un síntoma controlado. Lo importante es que esas familias tengan un futuro un poco menos condicionado por su posición de partida. Que haber nacido en un barrio o en otro no sea tan determinante para el futuro.

Para aquellos que opinamos que estudiar, esforzarse y trabajar duro puede ser un recurso para el ascenso social, contar con los recursos familiares, ambientales y fisiológicos en un ambiente escolar y social inclusivo es condición necesaria. Y esto no es magia.

Como verán no sabemos si las políticas de inclusión promovidas mejoraron las potencialidades de estos niños. Tampoco sabemos si esto ha sido evaluado en alguna oportunidad y me da rabia, porque para eso también se realizan estas políticas y cuando no se evalúan se siguen corazonadas en lugar de programas.

La estúpida frase del Presidente sobre la presunta caída en la educación pública no puso en tela de juicio a la educación como él quería, sino a los dirigentes políticos, quienes no han podido enfrentar con honestidad su propia ignorancia de educación privada, para resolver el único asunto de estado que no admite postergación ni tartamudeos. Mientras tanto para Bullrich, el problema es de las provincias. Sin palabras.

Macri: Aqui no pasó nada, ¿En serio piensa eso?

Corría el año ’98, Linda Tripp, una secretaria del Departamento de Defensa de la Casa Blanca, le dio al abogado independiente Kenneth Starr grabaciones  de conversaciones telefónicas en las que Mónica Lewinsky, una ex becaria de la Casa Blanca, cuenta haber dado felación a Clinton.  William «Bill» Jefferson Blythe III Clinton, 42º Prmonica_lewinskyesidente de los EEUU, es acusado de haber tenido relaciones extramaritales con ella. Y se desata el Lewinskygate o el Zippergate, por el cierre relámpago.

Clinton no quería, obviamente, reconocercliniton-mentira su infidelidad hacia la buena de Hilary, entonces Clinton adopta el consejo de barrio “negá todo, vos negá”.

Con lo que él no contaba era que Mónica había guardado un trofeo de sus fiestitas en la forma de un vestido manchado. Se inicia el Juicio Político y estuvo a “esto” de ser destituido, no por la supuesta actitud inmoral, sino por mentiroso. Había dicho que no y demostraron que si. Es que la palabra, en particular la salida de la boca de un Presidente es considerada seriamente en esas latitudes. Tampoco es que haya que rasgarse las vestiduras con la probidad yankee, no, para nada, y para muestra basta contar que cuando le tomó declaración a Clinton, la Oficina Independiente, algo así como la Oficina Anticorrupción norteamericana, definió relaciones sexuales punto por punto, excluyendo la felación en la lista, para que Bill pudiera decir “Yo nunca he tenido relaciones sexuales con Mónica Lewinsky.” Por eso digo, no son mis santos preferidos, y no recomiendo su entronización. Pero allí estaban señalando al Presidente por mentiroso y este tuvo que retractarse.

Si trasladáramos esa rigidez a nuestro sistema político no queda ni el perro Balcarce. La mentira, el disimulo, la tergiversación, el engaño, la trampita, el ocultamiento son formas de hacer política aquí y en el mundo. Nadie cuenta sus verdaderas intenciones porque siendo la práctica política una contienda de voluntades, el factor sorpresa cumple una función central. Félix Luna decía que el lema de Roca era: “el que habla pierde” tremendo ¿no?

correo-argentinoEl Presidente Macri nos anuncia con desparpajo que vuelve todo a “foja cero”. Además de no quedar muy en claro como esto puede hacerse, ya que se supone y él lo afirma cada vez que puede en sus arregladas conferencias de prensa, que la Justicia es independiente, no nos queda muy bien definido qué quiere decir “foja cero” para el Presidente, que va a significar para nosotros ni cómo, honestamente, puede revertir el largo camino de más de una década recorrido por mediadores, jueces y fiscales.

A uno le queda la clara sensación de estar en una mesa de poker y al que reparte le encontramos un as en la manga a lo que rápidamente el tallador dice “Uy si, dejá que empezamos de nuevo”. No querido, no pasa así. Fuiste, lo digo en serio, fuiste. Te cuelgan de los pantalones del 5to piso de un hotel de Las Vegas. ¿Cómo seguís jugando con este sujeto?

Pero la farsa no termina en esto, nos aclara que se equivocaron (y van….) en “no prever una forma de mejor comunicación, que explicara lo que estábamos haciendo para que no queden dudas de la transparencia”. En la “sacha” conferencia de prensa su inconsciente le jugó, nuevamente, (tan sencillo es el sujeto que duele que ocupe ese lugar) una mala pasada cuando trae a David Copperfield, el gran mago, como ejemplo. Es que eso piensa él que nos está haciendo, una performance, una representación donde los espectadores, es decir los 44 millones de habitantes de este bendito país, somos engañados con el truco. La “forma mejor de comunicación” que nos propone es simplemente un mejor truco, que engañe sin fallas, porque en esta, como en otras, le vimos la paloma en la gmacri-papa-e-hijoalera antes de empezar.

Al truco de estar de los dos lados del mostrador este gobierno de CEO nos tiene muy acostumbrados.

50 funcionarios de los Ministerios de Hacienda y Finanzas, Banco Central y Nación fueron, hasta el 10 de diciembre, empleados o asociados de compañías que iban a negociar el pago del residual de la deuda y tomar nueva. Lo de Aranguren es directamente vergonzoso, accionista de Shell y comprador de combustible a esa empresa. Gustavo Lopetegui CEO  de LAN Argentina pasa a controlar a Aerolíneas Argentinas. Ricardo Buryaile tiene un juicio millonario y denuncias por trata de personas en su finca en Formosa, (habría traído ilegalmente a ciudadanos paraguayos a los que explotaba en condiciones detestables en sus fincas) productor ganadero y de soja, la baja de retenciones le vino al pelo. Podemos seguir.

Es claro que nunca midió las consecuencias de un acto donde evidentemente estaba de los dos lados del mostrador y beneficiaba al Macri privado con decisiones del Macri público. Es que a esta altura parece que no le importara considerar nada. El desenfado con que se suceden las cosas no tiene límites y solo se puede pensar que teme tener que dejar la obra inconclusa por abandono de funciones. O debe obedecer mandos superiores.

Sin embargo quiero concentrarme sobre la mentira, el engaño y la ilusión traicionada. El acuerdo Correo Argentino de Macri con el Gobierno de Macri es ruinoso, claramente, por varios motivos. El compromiso fue firmado y si una Fiscal no hubiera intervenido estaríamos llorando. Nadie cree que un acuerdo de esta dimensión, entre 300 millones y 70 mil millones, con el apellido Macri en la carátula dos veces no fue consultado con el Presidente Macri. Cantó flor y ahora no la quiere mostrar. Es decir que nos manda a tomar la sopa. Además, claramente mintió sobre el no mentir, sobre el relato del Gobierno honesto tan pregonado, rompió las ilusiones de su base electoral, el 51% nunca fue propio, nunca es de nadie, y los que le prestaron los votos a cambio de honestidad ya están arrepentidos.

Por último, a esa conferencia de prensa lamentable, asistió para desnudarnos su verdadero yo, para mostrarnos a todos, de su propia boca, desde un discurso preparado hasta el detalle más ínfimo, con preguntas pautadas, con una espontaneidad de pacotilla, quien es él realmente y cuáles son sus valores, sin posibilidad de llamar al error. La frase más cuidada, más estudiada, más corregida, tal vez más cara, por los consultores que tuvieron que elaborarla, pulirla, limarla hasta encontrar esta pieza maestra de la confesión de principios. En esta frase no hay equívocos. “Acá no pasó nada. No se condonó nada, no se pagó nada, no se cobró nada”. Este soy yo, dice el Presidente Macri, un tipo cuya firma, cuya palabra no vale nada. Lo que vale es el dinero. Su dinero.

¿Y la honestidad? Esa te la debo

LAS ARENAS MOVEDIZAS DEL 2017

Quienes peinamos canas tenemos que recordar esas películas donde el jinete pisaba inesperadamente un arenal en el que se enterraba inesperadamente, arenal que se lo iba tragando poco a poco y donde el peligro más grande era moverse, porque el hundimiento se aceleraba. Por supuesto el malo de la película lo miraba desde la distancia disfrutando de su venganza. Al ser Hollywood, ese disfrute era efímero ya que en el último momento siempre llegaba la salvación en forma de dama, caballería u otra variante que permitiera relanzar la película otra media hora. arena-movediza

En esas arenas movedizas, escurridizas, fluidas e inasibles nos encontramos ahora.

Hace falta remitirse a la crisis de los subprimes del 2008 para encontrar un escenario tan difícil y aún aquel lo fue por razones económicas. La situación actual lo es por razones políticas, lo que habla de una profundidad mayor y que abarca la economía, la incluye entre otras variables. Nunca lo inverso, como quieren hacernos creer los monetaristas.

Es que nunca se había perturbado tanto la “calma relativa” del mundo monopolizado por el mercado y la globalización. Nunca se había conformado un escenario nacional de tanto riesgo institucional y social. Claramente las expectativas nacionales de candidatos provinciales se comienzan a jugar este año, poniendo en jaque el futuro político de algunos actores y por último, la gestión local de Salta Capital empieza a mostrar signos de descalabro de la mano de la falta de equipo y de recursos. Pero veamos la situación de a una, que no es bueno mezclar la chicha con el tannat, un despropósito etílico, que nos puede dejar tan mareados como la realidad.

Tres acontecimientos sacudieron la vida política internacional de manera inequívoca: los atentados terroristas a Bruselas, Niza y Berlín, el BREXIT y Trump. Porque el resto, que Putín se pelee con Obama por internet, que Obama visite a la Argentina cuando ya se va del gobierno, que en Brasil y Argentina comiencen a gobernar las derechas vernáculas, que Kim Jong-um realice nuevas pruebas nucleares y misilísticas, que el Papa putee en lenguaje Vaticano,  que terremotos y tsunamis maten centenares de personas o que el cambio climático desertifique 100.000 has por año o mes o día y los polos no sean más esas hermosas masas congeladas, todo eso, que el ISIS continúe su guerra anti israelí financiada por industriales pro israelíes, que China siga creciendo y decida qué país crece y cual no, todo esto, esto, es lo normal.

bataclan-parisLa forma adoptada por los terroristas para sembrar el miedo no cambió, solo se adaptaron a otro vehículo. Se bajaron del avión y se subieron a un camión Seguramente les resultó muy difícil volver a ocupar la cabina de un avión, pero el efecto buscado fue alcanzado. Después de la terrible matanza del Bataclan el 13-N el año anterior, la calma se acabó con la sucesión de atentados que sembraron pánico en la sede de la UE, Francia y Berlín, esta última recién, cerca de Navidad. La sociedad europea entiende que tiene que resistir al terror, ya lo conocieron, son territorio de múltiples conflictos desde hace décadas, por causas propias y ajenas, pero por ejemplo Francia destinó 100.000 efectivos de todas las fuerzas a vigilar las fiestas de Navidad en su territorio, un poco menos destinó Alemania y lo mismo en toda Europa. ¿Y ahora, a donde pisamos?

El Brexit ganó y allá va la rubia Albión con un destino indeterminado. Soltó amarras de una cartel-brexitEuropa que decían los asfixiaba, y como buenos marineros/corsarios/piratas, partieron a buscar nuevos/viejos aliados. Hoy la mitad de Gran Bretaña se pregunta cómo llegaron a esto, y miran desde la cofa del mástil mayor un horizonte movedizo. Europa, mientras tanto se dio vuelta en el muelle y ni sacudieron pañuelos para despedirla, es que la desabrida siempre se ha sentido de otra alcurnia y lo hizo saber en cuanta discusión monetaria, impositiva o humanista hubiera. La cereza final la dieron esos inmigrantes medio orientales que se instalaron en Le Havre, Francia, para cruzar el Canal de la Mancha por arriba o por abajo, para ir a  buscar “malestar” en cualquier parte.

Donald Trump superó un nombre que lo debe haber atormentado toda su infancia. Viene a trumpser como llamarse Larguirucho en las pampas y sin embargo hay que reconocerle que desplazó a su tío y logro lo impensable, que lo indeterminado se hiciera cargo de los botones/resortes más peligrosos del mundo. Porque más allá de estar cumpliendo con sus promesas de campaña, lo cierto es que no se tiene muy en claro a donde se orientan las mismas. Su discurso sobre recuperación del trabajo americano para los americanos, o el compromiso de traer las fábricas de vuelta a casa no cierra de ninguna manera en la economía actual de los EEUU. De pasada se pelea con sus socios, México, y sus adversarios, China, le ofrece mimos a la desahuciada Gran Bretaña, agrede a todos los trabajadores de cuello azul de norte américa, que a la sazón, son todos inmigrantes de algún tipo, maltrata a los demócratas y, con un criterio netamente empresarial, justifica la tortura ¡porque funciona!

Pero las arenas movedizas llegan a estas tierras de la mano de la luz al final del túnel. Mi tunelpadre tenía un DKW. ¡Qué auto! El motor zumbaba mientras subíamos las cuestas de Mendoza rumbo al Tunel Cristo Redentor, nos íbamos a vivir a Santiago de Chile, corría el ’67 y la Noche de los Bastones Largos había impactado fuertemente, literal y moralmente, sobre un cuerpo de docentes universitarios que las tenían bien puestas. Se abandona la seguridad por el honor, el orgullo y los principios. Cuántas enseñanzas. Ese fue el primer túnel largo de mi vida con 9 años. Todo un simbolismo, aquella frase tiene muchas lecturas. La luz al final del mismo era un punto lejano y se andaba sobre los durmientes. Las luces, esas velas enfrascadas del DKW alumbraban cuando se aceleraba, poco, y el traca traca de las ruedas golpeando las maderas rebotaba contra las paredes retumbando como un gigantesco tambor ensordecedor. Desde entonces sé muy bien lo que son los túneles, de los verdaderos y de los otros. Cuando entrás al túnel, sobre todo esos angostos, no podes parar en el medio, torcer a la derecha, a la izquierda, girar en redondo. Por eso cuando ingresas es para llegar al final.

macriMacri efectivamente se lanzó a un túnel que a él le dijeron, o él creyó, tenía un final luminoso. Jugó sus fichas, pagó holgadamente la deuda para tener inversiones, presionó con los jueces adictos que dijo no iba a tener, despachó a su casa a la “grasa militante”, colocó a la suya, devaluó la moneda para darle ganancias extraordinarias a los exportadores, eliminó la única fuente genuina de billetes verdes con que contaba el Gobierno, a saber, las retenciones, salió a endeudarse generosamente, abrió las expectativas alrededor de un fabuloso plan de inversiones, aplicó tarifazos, condonó deudas multimillonarias y aplicó castigos a los jubilados que no podrán acceder a la moratoria nunca más, hizo propagandas mentirosas en colectivos, escuelas, barrios, timbres, etc. Cuando uno ingresa a un túnel, si el mismo es largo, al principio parece que no se avanza, porque la luz sigue igual. Como la Luna cuando vamos en auto que parece estar en el mismo lugar siempre y nos acompaña generosa, bueno así, solo que ya pasó un año y el Presidente siente que hay cosas que tiene que cambiar. Porque es verdad el final no aparece y puede ser que el túnel no salga del otro lado, que esté sin terminar, o sea el socavón de una mina abandonada. Pero no puede cambiar porque el túnel tiene sus paredes y su ruido y su obscuridad y no te deja elegir. La duda avanza, el piso se mueve y parece que se está por tragar al mejor equipo.

En Salta la tierra se mueve siempre. El Señor y La Virgen del Milagro están allí para recordarnos nuestra pequeñez. Para enseñarnos a ser humildes ante otros poderes. Y así urtubeylos caminos que parecían claros hoy se están nublando. Esa salida que algunos pensaron “natural”, destinada por fuerzas superiores, hoy se ha difuminado. Abrazados al pasado hasta el 9 de diciembre 2015, razones de fuerza mayor obligan a cambiar de flotador en las arenas. El presente exigió capacidad de respuesta y el túnel del párrafo anterior hace como vacío, chupando todo lo que anda cerca, en una fila de trencito donde si descarrila el de adelante todos chocan. Y el de adelante tiembla.

Llegamos así al 2017 de Salta Capital. Como el pastorcito de la fábula que avisaba gustavo-saenzfalsamente a sus padres que venía el lobo para que estos acudieran a rescatar los animales y al final, cuando ya aburridos e incrédulos, no vinieron más el lobo si vino, así se pasea el Intendente prometiendo de todo. Una promesa tapa la otra, los canales 60 km, las calles 340 cuadras, Bº Gauchito Gil, Villa Floresta, Bº Independencia, etc. mientras tanto tantea con un bastón de ciego el piso inestable de los fondos nacionales, provinciales y propios que lo puedan rescatar. Las ofertas, los besamanos, los abrazos, los ponchos, los libros bellos, los presentes se suceden tratando de convencer a quien no le importa, que él es un tipo que debe ser apoyado. Maestros en el arte de la flotación, políticos de madera balsa esperan que algún viento, alguna correntada, algún avatar los acerque a la orilla.

Por si las moscas, miremos bien a quien votamos este año, tal vez sea la única esperanza a la que podamos aferrarnos para salir de esta arena movediza.

¿JUGAMOS AL ESTANCIERO?

¿Se acuerda del Estanciero? Todos los que tenemos algunos añitos encima nos hemos enfrentado a ese curso acelerado de capitalismo salvaje. Versión telúrica del Monopoly el juego de salón más vendido hasta cierta época, (supongo que hoy han sido todos destronados por la polifacética Play) el Estanciero consistía en que partiendo de una situación de igualdad, donde todos teníamos la misma cantidad de billetes, íbamos avanzando a través de “dadazos” alrededor del hexágono de la República  Argentina, donde íbamos recorriendo las provincias a medida que nos beneficiaba la suerte.

estancieroLas provincias, como en la actualidad sus tierras, no valían todas lo mismo. Me acuerdo que la primera y más barata era Formosa y si no me equivoco costaba $1000 cada tercio menos uno que se ve que tenía mejor tierra, porque costaba $1200. La última, y más cara, del recorrido: Buenos Aires. Si alguien quiere ver en esto un meta-mensaje de centro periferia corre por su profusa imaginación.

Había provincias de 2 y de 3 partes, norte, centro y sur, (¡y la norte siempre era la más cara! ¡Otra vez!) dependiendo un poco del poderío de la misma y otro de la estética del juego. Y ya entonces aprendíamos que no todas las tierras son iguales. Un pedazo nos costaba más, de esos billetitos que nos esmerábamos en ordenar y el viento en desordenar, que otras y por supuesto, las leyes del mercado así lo indican, si costaba más tenía que dar más ganancias. Y así sucedía cuando tenías la desgracia de caer en la tierra de otro, había que pagar. Eso sí, lo que te comprabas era tuyo y podías invertir en tu tierra. Así comprábamos chacras hasta llegar a la preciada Estancia. Cada una de estas instancias te permitía cobrarle más al que pasara por tu tierra. Evidentemente la solidaridad del hombre de campo estaba ausente en el juego.

Si acumulabas toda una provincia, por ejemplo los 3 tercios de Salta, tu cuota, en caso de que los dados maldijeran a tus contrincantes y cayeran de visita en Salta la Linda, se multiplicaba algunas veces. Así aprendimos que el monopolio provincial era él objetivo.

La Nación se iba privatizando “imaginariamente”, y a fuerza de billetitos y suerte nos entregábamos a una batalla de unos contra otros. Si justo te agarraba después de que hubieras invertido y estabas con pocos billetes en la mano, seguro que te aceptaba como parte de pago medio Tucumán para completar mi monopolio provincial o un tercio de Córdoba donde vos estabas tan fuerte.

Al final alguien había destruido a todo el resto, los había dejado “pato” uno a uno y se hacía claro que el único vencedor era el que había acumulado todas las tierras.

Había un librito blanco con el gaucho en la tapa que era el reglamento, una especie de Constitución ad-hoc que todos habíamos aprendido casi de memoria y dos grupos de “cartas” Suerte y Destino, indicando que en definitiva lo que hiciéramos estaba marcado por esas dos palabras y dos daditos. Y por supuesto estaba el intangible BANCO, que no jugaba pero manejaba los billetes.

Como dije, era un curso acelerado de capitalismo. Pero algunas cosas no las enseñaban y las tuvimos que aprender como pudimos. La primera y más obvia es que no todos comienzan con la misma cantidad de billetitos. Que algunos logran que los bancos no sean neutros como en el juego. Que las cartas, Suerte y Destino, están marcadas o las barajan siempre los mismos y por último parece que los dados estaban cargados.

En definitiva el juego nos enseño mal y perdimos todos. Ahora miramos alrededor para ver quién es el ganador y no lo encontramos. ¿Será el gauchito de la caja? ¡Naaah!

Suerte a todos con los dados.

LEBAC vs. Crecimiento

A esta altura muchos pensamos que el único equipo que tenía idea sobre qué hacer cuando alcanzara el poder macrista era el equipo financiero.

El mejor equipo de los últimos 50 años, es decirequipo-macri desde el gobierno de Onganía que destruyó las universidades entre otras cosas, va probando y equivocándose, pero el equipo financiero no.

Este tiene la hoja de ruta muy clara.

Eliminar retenciones, una medida fiscal que aumenta el déficit; eliminar el “cepo”, medida que aumenta la salida de divisas; subir la tasa de interés de las LEBAC para “enfriar” la economía y así frenar la inflación. ¡Pavada de coctel!ongania

Más allá de la muletilla de la ahora oposición sobre la transferencia de dinero de los pobres a los ricos, de la primer medida y el permiso que le han dado a las grandes empresas para transferir utilidades a sus casas matrices, lo cierto es que estas dos medidas lo que han hecho es poner en serio riesgo la forma en que el Estado se va a financiar para pagar la deuda que aumenta vertiginosamente. Dejo este análisis para otro artículo, porque me quiero referir al enorme problema de las LEBAC.

Las Letras del Banco Central son en Argentina lo que los Bonos del Tesoro de la Reserva Federal Americana. Se crearon para intervenir en el mercado a fin de regular la existencia de pesos en la economía (dólares en aquel caso). Cuando la tasa de interés es alta, los inversores se vuelcan a este instrumento especulativo. No van a ahorrar en un Plazo Fijo en el banco de la esquina al 20% de interés anual, si el Central le garantiza un 35%. Parece evidente.

Los bancos operan como captadores de fondos, regulando sus tasas de plazos fijos como para tentar a un público inexperto y obtener así un volumen de depósitos de sus clientes normales, como Ud. o yo que no sabemos cómo acceder al maná de las LEBAC. (¿Será como tener LEBAC‘a atada?) porque nosotros también querríamos que nos paguen más, pero no nos toca. Sigan participando, nos dicen. Los bancos si, juntan nuestra plata y la colocan al 30 y pico %.

Lo de Sturzenegger con una tasa de 38% anual puede parecer una novedad por lo salvaje del número, pero en el fondo es lo mismo que diseñó el equipo de Kiciloff para frenar el dólar cuando devaluó aquel romántico veranito 2013-2014 y puso las LEBAC a alrededor del 27%, número al que está llegando el Banco Central en estos días de Septiembre. No porque lo haya diseñado Axel es bueno, para nada. Es cierto que por entonces instrumentaron otras medidas para favorecer el consumo, pero la verdad es que el stock de LEBACs emitidas en aquellos años se multiplicó por 3 en año y medio. Para mediados de 2015 teníamos 300.000 millones de pesos en estas letras.

Hoy el monto comprometido en LEBAC asciende a la friolera de $500.000 millones, que cambiados a 15 $/USD nos da unos 33.333 millones de dólares, toda la reserva de lebac-stock-a-2016divisas. Un número. Además, consideremos que a Julio 2016 el total del circulante y los depósitos a corto plazo (M1) era $746.345,80 millones , es decir que había 2/3 del circulante en LEBAC.

Los invito a pensar conmigo. En poco más de 6 meses empresas e inversores institucionales volcaron a este mercado especulativo 200.000 millones de pesos nuevos, gracias a que nada legal en el mundo ofrece esta ganancia. La primer pregunta que surge es ¿quién paga esta ganancia? Pero sigamos. ¿Cuál es la “fidelidad” que estos inversores tienen para con esta inversión de “cartera”?

Las LEBAC “secan” el mercado de pesos porque esta ganancia es mejor que la tasa del dólar o que la devaluación previsible del mismo y encima nos damos cuenta que el Gobierno está “apretado” inflacionariamente, incluso hoy sept 2016, porque sabe, a esta altura espero que sepa, que si se vuelve a disparar el dólar los precios subirán y la actividad económica seguirá como hasta el momento, en declive. Como su imagen.

Paralelamente venimos escuchando desde los grupos de poder que apoyan exclusivamente este tipo de gobiernos, que el dólar está atrasado y que este atraso ronda el 20%. Pregunta ¿cuánto van a esperar los inversores de los 200.000 millones en tomar ganancias? Si se desliza la novedad de una posible devaluación de la moneda, acción propuesta por el campo que quiere volver a tener, ¿por qué no?, un veranito encantador, que piensan Uds. que van a hacer los especuladores.

Durante estos últimos 6 meses los $ 200.000 millones han cosechado una ganancia de $ 34.000 millones aproximadamente, si volviesen a dólares, lógico porque buscarían ahora la utilidad del 20% de devaluación supuesta, implicaría unos USD 15.000 millones, casi la mitad de las actuales reservas y esto no parece ser una alternativa aceptable para el Banco Central.

¿Entonces? Otra vez sopa, que en argentino se dice DEUDA.

Los del Banco Central dicen que van a  cambiar los títulos de corto plazo por unos de mayor plazo progresivamente, pero el final es siempre el mismo, cuando la inversión no convenga migrarán a otro producto, aquí o en la Cochinchina.

Existe un agregado porque si yo pago una tasa del 30% en algún momento tendré que emitir ese pago y esa emisión es justamente eso, emisión monetaria. Para estos ortodoxos neo liberales, monetaristas, además de ser un pecado capital superior a la gula, esta emisión (que es sobre los $ 500.000 millones) es inflación, pecado superior a la lujuria.

Lo más probable es que de las LEBAC salgamos por medio de empréstitos internacionales, deuda externa o nuevos bonos algo diferentes y no por la pérdida de reservas del Banco Central. El ciclo se repetirá y volveremos a caer en la incapacidad de pagar los intereses, que de USD 5.000 millones en el 2016 pasarán a USD 14.000 millones en solo un año, de deuda nueva, y lo que hoy es un privilegio mundial, comentado en el Davocito (¡qué pretenciosos con el nombre!) de contar con una relación deuda/PBI de las más baja del mundo, pasemos a superarnos a nosotros mismos.

Christine LagardeBueno, para comenzar podemos decir que las “señales” son claras:

Singer llamó a Macri el “campeón de las reformas”; Malcorras se olvidó de la soberanía de las Malvinas y el FMI está de vuelta.

Un verdadero “déjà vu”.

Como una cancha de fútbol

 

Este no es un artículo nostálgico. Tranquilos. Cuando éramos chicos e íbamos con nuestros padres, hermanos o amigos a la cancha se vivía una fiesta. Mejor dicho, se vivían dos fiestas. Una en la cancha, donde el equipo de nuestros amores vencía a sus adversarios de turno inevitablemente (bueno, a veces se perdía, lo reconozco, pero de eso ni me acuerdo e igual no cambia la cosa) y otra fiesta en las tribunas, donde nuestras hinchadas hacían su propio partido, inventando canciones, ritmos, cada uno más ingenioso que el otro, usando los nombres y apodos de los jugadores, del entrenador, del árbitro y las letras tergiversadas de las canciones de moda. Bombos al aire, trapos volando y esa pasión que trataba de “inclinar la cancha”, de empujar la pelota por efecto del aliento incansable de pulmones henchidos de pasión y orgullo.

Todos éramos conscientes de que la verdadera disputa se realizaba en la cancha. Allí, donde el mejor equipo de la historia disputaba cada pelota verdadera, cada amague real, cada volada suspendida en el tiempo, allí se definía el partido en serio.

 Nosotros desde afuera, con todas nuestras ganas, pensábamos que podíamos “torcer” el destino a nuestro favor con nuestra propia historia. Nuestros cuentos de hazañas propias y de castigos ajenos. Durante 90 minutos tratábamos de construir una realidad virtual (aunque todavía no sabíamos de qué se trataba) con un resultado definido por nosotros y que siempre era victorioso para nosotros y humillante para el adversario. Y si, esa construcción estaba llena de “chicanas” de recuerdos de derrotas pasadas, de viajes a la “B”, de finales que el adversario no pudo pasar. Esos cantos de sirena que lanzábamos a Ulises y sus marineros inevitablemente pretendía sumirlos en la desesperación, la ofuscación y el desorden.

Pero en la cancha la realidad era ineluctable. El resultado, ese cartel de madera y chapa que encabezaba las viejas canchas, lanzaba mensajes que no se podían modificar con simples cantos, amenazas, discursos, llantos ni burlas. “En la cancha se ven los pingos” y allí estaban nuestros pingos/jugadores. Ídolos, maestros, bailarines de baldosas, malabaristas de sombreros, equilibristas de líneas de cal,  pasadores con ojos de halcón e ingenio de zorro. Allí estaban nuestros goleadores incansables, las gacelas, los perros de presa de las defensas, los pájaros e incluso las chanchas. Un verdadero zoológico de metáforas inevitables en una tribuna enardecida de entusiasmo.

Pero la única verdad era la realidad. Y cuando el maldito tablero de madera y chapa con su reloj al medio marcaba el final del espectáculo, los números ahí estampados decían todo.

De nada servían los cantos ingeniosos, la metáfora graciosa ni la burla obscena. Sea el resultado que fuera, la suerte estaba echada y no habría marcha atrás. Habría hechos y consecuencias. Recuerdos sí, pero nada cambió porque gritáramos más fuerte. La pelota habrá dado en el lado externo del palo, propio o ajeno y se acabó.

Esa es la realidad política nacional.

Existe un partido en la cancha de la política, la economía y del desarrollo y existe una hinchada que llena, de ingenio y gritería, el ambiente, los medios.

Uno es el real, el que determina nuestra posición en la tabla, el otro es solo fuego de artificio, realidad virtual que se nutre de realidades del pasado, sí, también válidas, pero que no modifican el juego en la cancha. Y el único juego que vale es el que se desarrolla dentro de la línea de cal de la sociedad, de los pueblos del interior, de las familias, de las empresas, de los sueños, de los corazones.

Y cuando en el juego de la realidad vamos perdiendo por goleada, comenzamos a sentir que nuestro mejor equipo de la historia, aquel con el que “íbamos a comernos a los chicos crudos” tal vez no tenga dientes y saliendo del estadio, en esa marea de desconsuelo, analizando las jugadas como “Funes el memorioso”, una por una, detalle por deHinchadatalle, paso a paso, nos damos cuenta que el elenco en la cancha tocó otra marcha y alguien en esa muchedumbre se animó a liberar ese dolor de las entrañas, esa angustia que durante los “90 minutos” no queríamos reconocer que sentíamos, por cábala, porque aún se podía cambiar, aún podía estar equivocado, pero ¡allí no! El tiempo de observar se acabó y alguien entre el gentío, tan dolido como yo lanzó un tímido “vendido” y otro más allá que redobla la apuesta: “vendidos todos”.

Al final del partido, en la cancha solo quedan los Barra Bravas, aquellos que trapean y cantan por la guita. Los menos fanáticos comienzan la retirada normal, mañana tienen que ir temprano al trabajo, a ver si, además de perder, los despiden por llegar tarde.